¿Por qué los créditos de vivienda se denominaron en unidades y no en pesos?
Por qué tu crédito no está en pesos
Entender el diseño y qué unidad te tocó según cuándo te dieron el crédito.
Ya completaste esta lección. Puedes repetirla cuando quieras.
Abres tu estado de cuenta esperando un saldo y encuentras un número suelto: 150, 250, 380. No son pesos.
Tu crédito de vivienda está denominado en unidades, y ese diseño es anterior a ti: buscaba que la deuda conservara su valor real frente a la inflación, en lugar de licuarse o dispararse según la economía del país.
Durante décadas esa unidad fue el VSM, «veces el salario mínimo», y se medía en salarios mínimos mensuales. Ese detalle —que fuera mensual— es el que explica todo lo que viene después.
Tras la reforma de desindexación de 2016, las referencias migraron a la UMA, que se actualiza con la inflación en lugar de moverse con las decisiones salariales.
Qué unidad te tocó depende de cuándo te dieron el crédito. Los anteriores a 2016 suelen estar en VSM; los posteriores a la reforma se expresan en UMA; y los más recientes ya se otorgan directamente en pesos con tasa fija, así que no requieren conversión.
Esa diferencia de ritmo explica una queja frecuente: quienes conservaron su crédito en VSM vieron crecer el saldo más rápido que quienes lo tenían en UMA, porque el salario mínimo subió muy por encima de la inflación en los últimos años.
Une cada época con la unidad en que se expresó el crédito.
El VSM se medía en salarios mínimos diarios.
¿Por qué a quienes conservaron su crédito en VSM les creció más el saldo?